Oración serenidad san agustín

La oración de la serenidad de San Agustín nos recuerda que debemos aceptar lo que no podemos cambiar, cambiar lo que sí podemos y confiar en Dios para encontrar la paz interior.


La oración de la serenidad es una plegaria muy conocida que se atribuye a San Agustín. Esta oración es una herramienta poderosa para encontrar la paz interior y la serenidad en momentos de dificultad. En este artículo, exploraremos el significado de la oración y cómo puede ayudarnos en nuestra vida diaria.


Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las cosas que puedo y la sabiduría para conocer la diferencia. Esta primera parte de la oración nos recuerda que hay cosas que no podemos controlar y que necesitamos aceptarlas. También nos da la fuerza para cambiar lo que sí podemos.



Viviendo un día a la vez, disfrutando un momento a la vez, aceptando la adversidad como un camino hacia la paz. Tomando, como lo hizo Jesús, este mundo pecaminoso como es, no como me gustaría que fuera. Esta segunda parte de la oración nos invita a vivir en el presente y a encontrar la paz en medio de la adversidad. Nos recuerda que debemos aceptar el mundo tal como es, sin tratar de cambiarlo a nuestra imagen y semejanza.


Confiando en que harás que todas las cosas estén bien si me entrego a tu voluntad. Así que podré ser razonablemente feliz en esta vida y supremamente feliz contigo para siempre en la próxima. La última parte de la oración nos invita a confiar en Dios y a entregarnos a su voluntad. Nos recuerda que nuestra felicidad no depende de las circunstancias externas, sino de nuestra relación con Dios.


La oración de la serenidad es una herramienta poderosa para encontrar la paz interior y la serenidad en momentos de dificultad. Debe ser leída con frecuencia y en combinación con otras prácticas espirituales para obtener los mejores resultados.


Autor:
Jose Sanz